Seleccionar página

Durante años, la fantasía épica parecía imparable.

Canción de Hielo y FuegoEl nombre del vientoElantris… fueron libros que empezaron a hacer que lectores poco acostumbrados a la fantasía épica se lanzaran a las librerías gracias a las sugerencias de amigos, en una época, no tan lejana, en la que las recomendaciones no venían de TikTok.

Recuerdo el estreno la serie Juego de Tronos como un momento histórico. De pronto, la épica estaba en todas partes. Dragones en prime time. Espadas en horario de máxima audiencia. Mundos complejos que ya no eran territorio exclusivo de lectores “raros”, sino conversación global.

Después llegaron Stranger ThingsLa rueda del tiempoLos anillos de poder... La fantasía parecía haber conquistado el mundo, pero cuando Juego de Tronos terminó en 2019, algo también terminó con ella.

No desapareció. Pero cambió.

¿Romantasy vs Fantasía Épica?

Hoy paseo por las librerías y veo otro paisaje. La fantasía sigue ahí, sí, pero se ha transformado. El romantasy ocupa mesas enteras. Historias intensas, emocionales, románticas, con una estética muy reconocible y bastantes dosis de erotismo más o menos explícito. Mucho romance, y poco fantasy, muy superficial y, muchas veces, con un worldbuilding pobre o mal hecho. O bien fantasía juvenil con referentes tan sólidos como Laura Gallego.

Y mientras observo todo eso, no puedo evitar hacerme una pregunta que me ronda desde hace tiempo:

¿Dónde encaja ahora una saga épica como La Senda del Destino?

Empecé este camino hace años. Primero con La sombra de Pranthas y La Maldición de Hilena, que cumplen el papel de precuelas. Después llegaron La Tierra Negra, Adalid y Ascensión, esta última con mucho esfuerzo y tenacidad, todo hay que decirlo.

Cada libro fue un paso. Cada personaje, una apuesta. Cada batalla, una convicción.

Y ahora, mientras trabajo en el volumen final, me asalta una duda que no siempre confieso en voz alta: ¿Tiene espacio hoy una fantasía épica sin concesiones? ¿Una historia que no nació para seguir una tendencia, sino para construir un mundo propio?

Es verdad que se dice que uno debe escribir solo para sí mismo pero, cuando estás cerrando una saga, cuando llevas años acompañando a los mismos personajes, es imposible no preguntarte si alguien seguirá ahí cuando todo termine.

Gracias por estar ahí.

No escribí esta historia para competir con modas. La escribí porque creo en la épica. Porque creo en los mundos que exigen tiempo. Porque creo en los lectores que disfrutan perdiéndose en una historia grande, compleja, oscura a veces, con sus fallos y sus virtudes.

Quizá la fantasía haya cambiado. Quizá el mercado también, pero sigo creyendo que hay lectores que buscan algo más que una tendencia.

Si tú eres uno de ellos, te invito a entrar —o regresar— a este mundo. Puedes empezar por aquíLa sombra de Pranthas, aunque te recomiendo que lo hagas por aquí: La Tierra Negra.Portada La sombra de Pranthas, Rayco Cruz raycocruz.dbook.es. Fantasy vs romantasy

Si ya formas parte del viaje, gracias. De verdad.

Y si aún no lo has comenzado, quizá este sea el momento, porque más allá de las modas, las historias sobreviven cuando alguien decide habitarlas.

Antes de irte…

Si acabas de aterrizar en este blog, quiero contarte algo importante.

He decidido concentrar aquí mi actividad como escritor. Las redes sociales seguirán existiendo, pero la conversación real —la que importa— sucederá en este espacio y en la newsletter.

Aquí compartiré avances de mis novelas, reflexiones sobre fantasía, procesos de escritura y todo aquello que no cabe en un algoritmo.

Si te interesa la épica, los mundos construidos con profundidad y las historias que no siguen modas, sino convicciones, puedes unirte desde dentro.

👉 Suscríbete a la newsletter y recibe cada publicación directamente en tu correo. (ve al final de la página para encontrar la caja de suscripción)

Porque las historias necesitan lectores.
Y los lectores, un lugar al que volver.